REALISMO PICTÓRICO FRANCÉS Y FOTOGRAFÍA
JUAN MEZA-LOPEHANDIA·JUEVES, 23 DE AGOSTO DE 2018
Esta vez no voy a
referirme a las características de la imagen, (a su notable primer plano
centrado- contra las recomendaciones de los estetas- que se despega del fondo
por una luz a la izquierda la cual
inunda todo ese espacio desde una puerta apenas insinuada, mientras el rostro
es moldeado adecuadamente por una ventana a la derecha, etc.)
Saliendo de la línea editorial habitual quisiera proponer
otro horizonte. El de la formación de la imagen previa a la ejecución. Esta se
relaciona con las vivencias estéticas de quien está detrás de la cámara,
¿cuáles podrían ser estas en el caso del autor de esta imagen? Pongo primero
una salvaguardia: el autor no tiene por qué estar consciente de los orígenes
icónicos de la imagen propuesta. Estos están en el fondo de su conciencia,
palpitando y pasan, casi siempre sin saberlo, a la imagen final. Esta columna
intentara hacer conciencia de este proceso.Apartándose de la tradición medieval
ligada a la representación simbólica de lo sagrado, desde finales del siglo XVI
la pintura estuvo dominada por la decisión de interpretar lo más fidedignamente
posible el objeto tridimensional en una superficie bidimensional. Se pintaba
los objetos para que parecieran reales y a esta atmosfera se le llama realismo.
”Esta no es una escuela ni un estilo, es un modo de percibir lo ordinario y lo
común elevándolo a una posición de relevancia”[1]
De distintos modos se lograba esta aspiración: Una
aportación fundamental fue la construcción de la perspectiva, que varía el
tamaño de los objetos según la distancia del punto de fuga. En este caso la
perspectiva de los bloques de baldosa rústica que huyen hacia el fondo a la
izquierda produce la impresión de profundidad. Otro fue el las resonancias espaciales del uso del
color, así los tonos oscuros tienden a leerse como más atrás que los claros.
También el uso de la luz, en este caso, entrando por la puerta contribuye a
crear la sensación de profundidad. Rembrandt fue un maestro en el siglo XVII
holandés en ambos aspectos. Esta aspiración
no fue desafiada hasta finales del siglo XIX. Tuvo diversas variantes en
el modo de representación del objeto así hay una escuela propiamente italiana, otra española, holandesa, alemana,
con diversas influencia reciprocas, (piénsese en Caravaggio y su presencia en
Holanda, España, Francia. etc.) También diversos géneros: pintura histórica,
mítica, retratos, paisaje, pastoril, etc.
Esta imagen se vincula inequívocamente con el realismo
pictórico francés, que se desarrolló
entre 1830-1900. Esta comparte con las otras manifestaciones del
realismo su interés por la fiel representación del objeto sobre la tela, así
como también la elección de los temas. Dio particular importancia a la
representación de lo cotidiano, lo habitual, lo ordinario. En época de
agitación política los pintores representaron las restriegas sociales [2]
resultados de la revolución industrial, las huelgas y el éxodo de los
campesinos a las ciudades y su desesperanzado sufrimiento[3]
, fenómenos como el suicidio los incendios de los barrios pobres,[4]
también escenas de interior con tipos humanos y [5]oficios.
Y la imagen de Oscar, representando un hombre que prepara el almuerzo para sus
amigos está dentro de la pintura género llamada de interiores. El más combativo de los pintores
realistas y quién desafió las convenciones que la amarraban a los Salones
oficiales, -especialmente en la
temática- fue Courbet aburrido de lo pretencioso del arte oficial determinó
pintar su “mundo tal como él lo veía”. Su choque con el arte oficial, y la
ayuda de amigos poderosos le permitió abrir su propio salón en 1854 formular su
propia visión y pintar con autonomía.[6]
Mientras la pintura y la escultura así como la literatura
contemporánea intentaban dar cuenta de la realidad social de la época-otra
dimensión del realismo-, entre el conservadurismo compasivo de Millet, el conmiserativo de Tassaert, el activismo
político de Adler ( acusado como Courbet de socialista) y la protesta social de
Antigna, sorprendentemente en esta Francia
hacia 1840 se implementaba gratuitamente la fotografía. Esta había sido
recién descubierta por Niepce y Daguerre y , cuya característica realista fue
proclamada como su ventaja sobre la pintura desde los inicios, es desarrollada
en el ámbito del retrato amparada por pintores de poco éxito, y entraba en
debate con la pintura sobre su condición de rama legítima del arte,
posteriormente ocupaba todo su impulso a través de la “carte de visita” en
satisfacer las vanidad de la burguesía que esperaba a través de ella
perpetuarse [7]
Eran los tiempos del positivismo cientificista, de la elaboración del
Manifiesto comunista 1848 y la difusión del socialismo que ponía en jaque a la
burguesía- del descubrimiento del planeta Neptuno(1846 ( por alteraciones
inexplicables en la órbita de Urano). La pintura realista rompía los camones
establecidos y de esa ruptura posteriormente nace el movimiento impresionista,
comienzo de la muerte “ del objeto como sujeto de representación”” en las artes visuales especialmente de la
pintura, luego vendrán el post impresionismo y expresionismo hasta la “ acción
painting” donde del objeto no queda ya rastro, mientras el “Dada” reemplaza la
representación por el objeto mismo, asignándole al circuito donde se exhibe la
condición de enaltecerlo.
Al revisar la lista de los más connotados fotógrafos
franceses del siglo XIX, - para muchos de ellos esta era solo una de sus muchas
actividades- no hay ninguno que haya centrado su trabajo en la tradición del
realismo como reivindicación social. Esta bandera fue retomada en otra tierra
por ese mismo tiempo: los Estados Unidos de Norteamérica. Allí frente a la
realidad de la explotación del trabajo infantil y femenino especialmente, y
donde, simultáneamente, se proclamaba la” tierra de promisión “ y el sueño
americano de prosperidad para quiénes se esforzasen,: el danés Jacob RIis, -reformador
social, quién migro como carpintero en 1870- luego como ver
esta incongruencia en su serie “Cómo vive la otra mitad (1890)”. Alguna de sus
propuestas fueron acogidas en las
reformas sociales de Theodore Roosevelt quién las llevo adelante en la llamada
Era Progresista. Riis incorporo la
dureza de la luz del flash de magnesio para reforzar significado de sus
fotografías: una visión muy dura de la vida en los guetos.[8]
(
Otro padre del documentalismo social, -tendencia que aspira
a lograr cambios a partir de denuncias de las injusticias sociales -es Lewis
Hine, sociólogo contemporáneo de Riis. “1908 publicó Charities and
Commons,donde afirmaba si “ tales
condiciones pueden prevalecer entre los vendedores de noticias y las revistas
de Hartford como se describen en las ilustraciones de la vida, no es necesario
plantear ningún argumento para demostrar la necesidad de tal organización como
el Comité Nacional de Trabajo Infantil, en el proceso de algunas de cuyas
investigaciones las fotografías fueron tomadas en las calles de Hartford
".[9](9) Sin embargo su leitmotiv sería el trabajo
infantil. Hine se propuso hacer fotografías de niños en las terribles
condiciones de trabajo de fábricas y talleres con el propósito de mover a la
opinión pública y lograr un cambio que protegiera a los menores. denuncia contribuyeron a sensibilizar el
tópico y se concretaron en la resultado
de la Ley Keating-Owen, se restringió y reguló el trabajo de menores.
Interesante es consignar que ninguno de estos próceres
fueron fotógrafos profesionales, el uno Riis ejerció el periodismo y el
otro era sociólogo[10].
Juan Meza-Lopehandia
[1] . Edmund Duranty. Realisme 15 nov
1858,pg1 citado por Gabriel P Weisberg. The Realist
Tradition. pág. 14. French Painting and Drawing 1830-1900. The Cleveland Museum
of Art
[5]https://www.google.cl/search?q=millet+el+angelus+analisis&rlz=1C1GGRV_enCL770CL770&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiCl9Dc2IPdAhXFEZAKHQZ3BXQQ_AUICigB&biw=1204&bih=544&dpr=1.13#imgrc=oOiRV2HMNqRn1M:
[6]https://www.google.cl/search?q=courbet+biografia&tbm=isch&tbs=rimg:CeUbpahBMTmAIjjMf0elFeOqRSe3DHygHQjyNnCK7N3o3a2opEkSc6uPARUS_1R2bCEX9zXKM91P-YShLUJGQ48xq6ioSCcx_1R6UV46pFEYHtovJqSatqKhIJJ7cMfKAdCPIRD5HCyRrw3oMqEgk2cIrs3ejdrRGyJDfvQvhf4SoSCaikSRJzq48BEQ6ic-gqk2zDKhIJFRL9HZsIRf0RCyY5kmX5d-oqEgnNcoz3U_15hKBHAxk8smbgQhCoSCUtQkZDjzGrqEaN5JYxeXejv&tbo=u&sa=X&ved=2ahUKEwjQo7iSzv7cAhVKjpAKHTTRDDUQ9C96BAgBEBg&biw=1094&bih=507&dpr=1.25#imgrc=NnCK7N3o3a292M:
[7]
La fotografía como documento social. Gisele Freund. Ed.Gustavo Gili.
Barcelona-1983.pag 63.
[8] 8.
“ese fogonazo de luz en medio de la oscuridad encarna mejor que ninguna otra
cosa la pretensión de esos fotógrafos de sacar a la luz lo que la sociedad
reprime, su capacidad para desvelar las partes más escondidas de la realidad y
de la naturaleza humanas. Da origen a una auténtica retórica visual de la
revelación” cita de Olivier Lugon en https://oscarenfotos.com/2013/01/20/fotodocumentalismo-social-jacob-riis-y-lewis-hine-paladines-del-reformismo

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