en
la cual se mostraría el desarrollo de su peculiar mirada a
partir de su formación pictórica en la cultura italiana y
europea. Las fechas estaban dentro el periodo de retorno. Y mi pasaje
contemplaba volver desde Madrid.
Como
fotógrafo siempre me ha interesado Morandi. Famoso por su
consistencia, no pintó casi nada que no fueran la pintura de género
llamada impropiamente“bodegones” y peor aun “ naturaleza
muerta” .Mas atinado el nombre que le dan en ingles, still.-life o
alemán,still leben refiriendo a sujetos pintados que no se
mueven,aunque no es en ambos países un género pictórico relevante
Este
fue desarrollado especialmente en el siglo XVII en España,(
Zurbarán) y alcanzó gran desarrollo en los Países Bajos con una
capacidad mimética sorprendente(Jan D. de Heemm y familia) y
posteriormente Willem Claesz Heda lo
hizo con gran virtuosismo , rica complejidad de
texturas,no siendo justo con
otros muchos también de gran nivel.
El
género se desarrolló posteriormente pero ningún pintor famoso fue
tan obsesivo como Giorgio Morandi, quien dejó de pintar otros
motivos para centrarse en los still life ya en 1920 hasta su muerte
en 1964.1
Me
impresiona su consistencias en una época turbulenta y llena de
búsquedas novedosas, piénsese en el Dadaismo de Zurich -tan próximo
a su ciudad, natal Bologna, de la cual casi no salió-,el fauvismo,
el futurismo y la pintura metafísica de Chirico la cual lo atrajo
por algunos instantes; el cubismo a la puerta en París, ciudad que
nunca visitó, la primacía del surrealismo, posteriormente la
abstracción y el informalismo, etc. por citar solo algunos.
Pero
Morandi pintando siempre los mismos motivos jarrones de flores y
triviales objetos domésticos, en una forma serial.
Estos
motivos simples son tratados con gran austeridad tanto en la textura
como en el color y en una relación casi monocroma entre este y
el fondo.,
No
se utiliza la perspectiva para generar el volumen como era la
tradición de la pintura occidental desde el siglo XVI, y apenas las
sombras. Es la luz
y el color los que lo generan.
Morandi es un “constructor de formas mediante la luz, creadora de
la ilusión de profundidad que obtiene a través de la yuxtaposición
de áreas uniformemente coloreadas”. La primera es
utilizada en forma cenital, la cual hace lucir mas denso el color,
rara vez la dirige frontalmente. Esta utilización semeja a la luz
que se consigue al reflejar nuestro flash en una muralla, mientras
son los colores en general en una gama muy recortada y tenue los que
se constituyen en actores principales de su trabajo, generando por su
contraste los volúmenes. Estos son tratados, sin ningún preciosismo
técnico y se reducen a lo que son fundamentalmente formas
volumétricas, cuidadosamente distribuidas creando intervalos,
carentes de todo detalle superfluo,aunque no por eso dejan de referir
a la realidad, pero no es una “realidad que se copia” sino a una
atmósfera que se crea entre los objetos, que también, a través del
ritmo de los volumenes genera un espacio de tranquilo sosiego..
Quienes
lo conocieron comentan que siempre miraba con mucha detención a los
maestros del género. Mucho le impresionaba Zurbarán en esta
creación de atmósfera. 2
De
esta intención es deudor de los que primeramente lo inspiraron :
la
pintura metafísica de Giorgio di Chirico, aunque sin la pretensión
fantástica y onírica de éste.
En
esta lámina podemos apreciar su deuda con Cezanne pues los volúmenes
delineados por la luz lateral generan a la izquierda un
paralelepípedo mientras la caja, la botella y la jarra abocetan un
triangulo que se le antepone
De
la observación de sus pinturas se valora la creación de atmósfera
tarea
a la que los fotógrafos también solemos acercarnos. Mucho podemos
aprender de la utilización del color como generador de volumen.
Sobretodo, quiénes viene
del monocromo, pues tienden
a ponerlo solo como un elemento adjetivo mientras resuelven los
volúmenes de una forma clásica, mediante la perspectiva y la
sombra. Pues en Morandi este es el sustantivo y con Mayúscula.
Esta
sencillez de Morandi esta expresada en la elección del punto de
vista del sujeto, en relación al objeto que se pinta. Todas tienen
la misma perspectiva, el pintor esta sentado mientra observa el
sujeto a nivel de los ojos,no hay aquí ni escorzo mi búsquedas de
ojo de pájaro, nada exótico.
También
es una lección la forma en que trata la relación entre el sujeto y
el fondo, este generalmente monocromático, sin
detalles, carente de lineas significativas de ordenación espacial,
de colores usualmente tenues que no destacan por contraste los
objetos, adquiere alguna significación por lo que contiene: los
simples objetos triviales y cotidianos a los que se les da toda su
magnificencia.
Otro
aspecto que debemos considerar es la perseverancia en la búsqueda de
soluciones plásticas. Morandi estuvo cuarenta años haciendo el
mismo cuadro, aunque cada vez de una manera distinta.
Para
mi fue una lección no solo su consistencia y perseverancia, sino
también la audacia de su autonomía respecto a los
movimientos pictóricos que se desarrollaban a su alrededor.
Morandi
vivió a comienzos del siglo XX ,una época convulsionada donde los
nacionalismo llevaron a Europa a una larga guerra expresada en dos
episodios. Esta significo la mortandad mas eficaz comparable solo a
la Peste Negra del siglo XIV mientras en medio y con otras enormes
matanzas surgía una ideología igualitaria que atrajo a
muchos artistas- Picasso fue el autor de la Paloma de la Paz, y del
Gernica- no encontramos en el trabajo de Morandi ningún vestigio de
esta agitación, el como un sencillo profesor de arte en un sector
rural primero y enseñando grabado en su ciudad natal, continuaba
explorando su lenguaje hasta que transformó su pintura en un icono
del arte universal. El éxito y reconocimiento le llegó recién
cuando tenía 55 años y realizó su primera exposición individual
significativa en la galería
Fiore de Florencia. Rara vez salio de su ciudad pero desde allí me
dejo una lección
“se
puede viajar por el mundo y no ver nada. Para lograr entenderlo no es
necesario ver muchas cosas, sino mirar intensamente lo que ves”.
Ese
mirar intensa,
tranquilamente la realidad y re-elaborarla desde el
lenguaje propio y personal es lo que da sentido a su trabajo del
artista, y tal vez también al de muchos de nosotros
los fotógrafos quiénes
somos herederos de esa tradición realista.




