martes, 14 de agosto de 2018

Diversas versiones, distintos resultados



Dos versiones nos envía Matías de su paisaje costero, -una hermosa fotografía donde el  interés no está dado por un objeto bello, sino por la manera como se disponen los elementos en el plano para caracterizarlo.
Destacaría una actitud muy importante en un fotógrafo que desea desarrollar una mirada personal. Esto es: volver sobre la imagen reiteradas veces: recomponer, cambiar la intensidad, variar la temperatura de color, hasta lograr el resultado deseado. Porque no se trata de conservar un registro fidedigno, sino de expresar una impresión. Y luego guardarla en la” Carpeta de las Fotografías seleccionadas”, las cuáles  posteriormente irá comparando con otras también seleccionadas. Sólo así se va tomando conciencia de las características de nuestra mirada personal.
 En esta primera –respecto de la versión original que me envió por mi Facebook, aparecen  dos  cambios importantes que refuerzan la imagen. Aumento el contraste, agregó amarillo para reforzar la  luz del atardecer, De este modo  la impresión del secano costero queda reforzada y la cerca –de izquierda a derecha descendiendo- refuerza la impresión de profundad.Mientras el mar, ligeramente  sobre-expuesto disminuye su importancia relativa.

En esta segunda versión ha reducido  el contraste, y la tonalidad amarilla, con lo que ha mejorado  el rendimiento del mar, y ambas partes de la imagen se equilibran, perdiendo la relevancia el secano costero y mejorando la definición del mar.
En este caso las dos imágenes tienen direcciones  comunicacionales distintas, en la primera   destacar en secano costero, mientras en la segunda el mar comienza a tomar mayor significado. Tal vez esto podría reforzarse con un recorte  en el extremo inferior como lo represento más abajo.











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Juan Meza-Lopehandia 14 ago. 2018



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