miércoles, 30 de mayo de 2018

Ojo con el encuadre!!


Dieguito, alumno del taller "El tigre en el OJO!!"*- y quién,como les conté,“no tiene "botón de paro", estaba chanceando con una pintura que había desprendido de la pared donde colgaba.


Sebastián hizo la fotografía y me llamó. De inmediato la proyectamos. La respuesta fue unánime: era interesante. Se producía un juego misterioso entre el retrato del cuadro y el del muchacho, quién lo sostenía: estaban en la misma escala. Había un contraste sugerente entre la viveza de los colores del cuadro y la opacidad del resto. Sin embargo, otros elementos distraían la atención. El primero: los dos bloques negro muy difusos y el letrero" langague"  el cuál, como lo descubrieran los primeros cubistas** introducía un vigoroso elemento gráfico sin agregar nada.

Sebastián volvió a hacer otra imagen, corrigiendo ambos aspectos, al encuadrarla en la derecha ahora los ojos cobraron mucha vida , y su mirada frontal resultaba hora mucho más desafiante. Al acercarse mejoró también el foco y resultó coincidente la línea de los hombros de ambos  .



En una tercera fotografía eliminó los volúmenes negros distractores y cambio el ángulo de picado que en las anteriores era más pronunciado y reducían la fuerza de la mirada del retrato, también acercó más la imagen agregando al fondo motivos juguetones que nos traen al mundo infantil.
  Cuando ya se retiraba Sebastían me preguntó; 
    A Ud que le gusta que uno vea pintores, ¿cuál me recomienda.? 
   Después de una corta reflexión le recomendé viera Roy Lichtenstein, quien reusa las imágenes de los cómic. Le pedí nos contara su experiencia en la próxima sesión     

  *realicé este taller con niños algo activos en 2012 con buenos resultados.
**investigue sobre el uso de letras en los collages de primeros cubistas
juandechile@yahoo.com


lunes, 28 de mayo de 2018

"Del registro a la mirada".Una parábola



Había invitado a un  fotógrafo profesional a acompañarme. Ese año  el desierto florido estaba exuberante. También él, apenas  bajamos, deambulaba extasiado, de aquí para allá, gozaba como niño. Sacaba fotos interrumpidamente procurando no mancharse los impecables pantalones blancos.

 Hice pocas fotografías  y gocé del viento marino, de las pequeñas florcillas creciendo  entre las rocas, el musgo apenas renovaba entre las piedras  a resguardo del  sol. Procure  quedara todo eso también en las imágenes.
Tiempo después, cuando nos  volvimos a encontrar en su casa, me mostró orgulloso un alto de unas cuatrocientas fotografías.
-         Y que te parecen las “fotitos”-me pregunto  algo ansioso.
Tome  el fajo, y como si fuera un mazo de naipe, lo  corté en cuatro montones. Allí estaba cuatro imágenes iguales, solo cambiaba el motivo, Corte otro más, idéntico resultado.
Con una brutalidad de la cual luego me arrepentí, le espeté.
-         Es la misma imagen cuatrocientas veces repetidas.-
Mi amigo calló, tal vez quiso arrepentirse de serlo.  Finalmente perseveró.
Analizamos el trabajo, había dos tipos de imágenes. Una foto de carnet de la flor individual, sacada con  luz frontal y sin detalles. Otras de grupos de plantas como equipo de fútbol  estructuradas en dos niveles.
Años después  luego de otras varias ocasiones yendo juntos al desierto  Oscar me confesó: ese había sido el momento crucial, cuando había iniciado su tránsito del Registro a la Mirada fotográfica.
También se compró un mameluco.
                                                                            Juan Meza-Lopehandía.
                                                                                        14 Mayo, 2018

miércoles, 16 de mayo de 2018

La mirada gratuita.


La mirada gratuita.

Este articulo sirvió de presentación a la exposición " Color x color", propedéutica al taller presencial realizado en el Instituto Cultural de la Reina, los días martes de 16-00 a 17.15




           Para nosotros  el acto de mirar se ha reducido, generalmente, a un  acto práctico. Al cruzar la calle miramos a la derecha e izquierda  para no ser atropellados por el  autobús desenfrenado. Así cada  mirada tiene un propósito esencialmente utilitario.
La mirada del fotógrafo tiene también un propósito. Y la mayoría de las veces es dejar un registro. Como quién  saca una rebanada del fluir del tiempo y lo guarda en el recuerdo constituyendo la memoria ya personal, familiar o social. Es también  un acto  utilitario, el hacer un retrato  de pasaporte y poder viajar.
Las  fotografías aquí presentadas  tienen también el propósito de viajar.* Esta vez  al rescate nuestra mirada gratuita. Cuando  pequeños y  podíamos pasar largo tiempo contemplando la danza de las pelusas iluminadas por el rayo de luz colándose entre las cortinas, mientras, al palmear, se movían como  regocijadas. Era ese tiempo eterno de la infancia: vivíamos confiadamente en el “presente y desde la admiración”.
Estas imágenes han surgido de  la  recuperación de la capacidad de asombro y la gratuidad, intempestivamente, desde esas resonancias.
Ha facilitado  esta acción  la irrupción de la modernidad galopante en la forma   de ese adminículo considerado, casi siempre, como  irritante y perturbador: el teléfono celular, cuya cámara, como un  ante-ojo, siempre llevamos con nosotros. Me ha permitido recuperar esos instantes. Los fotógrafos  lamentábamos la pérdida y nos protegíamos con esa frase consoladora: “era nuestra mejor foto y no la pudimos hacer”.
Esta muestra extiende una invitación al  espectador a un diálogo ante la propuesta:” la maravilla  está allí, ven a descubrirla”. O  como se dijo en versión modificando-Descartes: “Cáspita, ergo sum”. (Me maravillo, luego existo).
                                                            Juan Meza-Lopehandía.                                                                                                                 Artista visual.           
·        http://www.mezalopehandia.com/                     abril. 2018

martes, 15 de mayo de 2018

Punto de partida

Este blog " Del registro a la mirada" resume y publica  los resultados de la participación virtual en el taller " La mirada gratuita. " el cual desarrollamos presencialmente en el Instituto Cultural de la Reina los martes de las 16.00 a las 17.15. Allí nos envían  las fotografías con las que quedaron  satisfechos y -mas importante,- frustrados y entre todos trataremos de aconsejar cómo llegar a los resultados esperados,tanto desde el punto de vista técnico como de soluciones encontradas por los artistas en la historia del arte occidental. 

Se trata de contribuir al desarrollo  de modo de  pasar del  registro adocenado  a una mirada personal, por lo tanto ajena a toda consideración competitiva .


Sugiero partir de la propuesta  de Matías Alliende 

" La reflexión sirve para tomar mejores fotos. Al enviar una foto dices “mira lo que veo yo”. ¿Que ves tú? ?¿Lo habías visto así? etc. Es tu mirada en el mundo"

De este modo establecemos a la imagen como un diálogo y nos vinculamos  con nuestra " mirada personal" y la enriquecemos. Luego sacamos de su tumba en el disco duro una de las míriadas de imágenes, la compartimos con un otro y en esta acción se nos aparece ese " otro ".

Quedan invitados a suscribirse al blog. Les aseguro: Nos vamos a divertir.

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